Ya sabemos que las joyas son una pieza infaltable para darle un toque especial a tu look, por lo que tenerlas bien cuidadas y en un lugar especial para ello, es lo esencial.

Las joyas que no se almacenan ni se cuidan bien pueden dañarse con el tiempo. Si deseas que estas se mantengan en buenas condiciones y durante mucho tiempo, es muy importante que las guardes de un modo adecuado y tener en cuenta algunos cuidados especiales, nada complicado. Dedícale sólo unos minutos a ello y hará que tus joyas luzcan de maravilla.

 

  • Plata: el oxígeno y la humedad en el aire deslustraran las joyas de plata, por lo que es importante almacenarlas adecuadamente para a minimizar el proceso de oxidación. Siempre deben mantenerse absolutamente secas y lejos de la exposición del aire, e idealmente cada pieza por separado. Nunca debes dejar que tengan contacto con elementos de goma, caucho y tampoco otros metales (como joyas de bisutería, por ejemplo), o hará que esta se empañe.

De igual manera se recomienda no dejar las joyas directamente sobre una superficie de madera, ya que ésta a menudo contiene ácidos que pueden dañar la superficie de la plata.

¡Un dato interesante! Al usar tus joyas de plata más seguido puedes evitar que se empañen, los aceites naturales de la piel pueden ayudar a protegerla y mantenerla limpia. Sin embrago hay ciertas actividades que pueden hacer que tus joyas pierdan su brillo rápidamente. Sugerimos no utilizarlas al realizar cualquiera de las siguientes actividades:

  • Bañarse en piscina o el mar
  • Ducharse
  • Aseo doméstico
  • Tomar sol
  • Aplicarse productos para el cabello, loción de cuerpo y maquillaje

Limpieza: te sugerimos limpiar tus joyas con frecuencia, puede ser con agua tibia y algunas gotas de jabón líquido, frotando con un paño suave y enjuagando con agua fría, luego secar y sacar brillo. También puede ser simplemente frotando la joya con un paño limpio, suave y no abrasivo. De igual manera se puede optar por productos para el pulido de la plata, como líquido de limpieza, polvo de pulir y paños especiales que contienen polvo para pulir.

Algunos consejos: evita las áreas que se oxidan o envejecen intencionalmente como parte del diseño. No frotes en un patrón circular sino siguiendo el patrón del diseño o pulido de la plata.

 

  • Oro: es un metal relativamente maleable y puede ser dañado por arañazos de piedras duras. Para evitar esto, debes guardar tus piezas de oro por separado en bolsas de tela suave o dentro de su empaque original. Por otro lado, el oro con el paso del tiempo pierde su brillo y va adquiriendo un tono “tostado” que lo desluce; la humedad, el exceso de calor o la luz solar directa, también pueden hacer que pierdan su brillo o se decoloren, por lo que es importante que el lugar donde las guardemos sea seco y fresco.

Limpieza: ¿A quién no le gusta un baño relajante con espuma? A las joyas de oro les viene muy bien un baño espumoso. Sólo debes mezclar en un recipiente pequeño agua carbonatada con algunas gotas de detergente líquido, introducir la joya y dejar actuar por cinco minutos, durante este lapso el jabón y las burbujas va a roer, de una manera suave, toda suciedad que esta tenga.

Al retirarla, debes repasar suavemente con un cepillo de dientes todas las grietas y huecos. Una vez terminado este procedimiento, enjuagar con agua fría y secar con un paño suave. Con estos simples cuidados su joya quedará como nueva.

* También aplica para las joyas bañadas en oro.

 

  • Bisutería: estas piezas como cualquier otra joya requiere de cuidado fundamentales para que perduren bellas en el tiempo. La manera en que las guardamos es de suma importancia, y lo mejor es guardarla en cajas o bolsas individuales para evitar que las distintas aleaciones de estas joyas interactúen entre ellas, pudiendo tener alguna reacción y dañarse. También debes tener cuidado con el contacto con el aire y la luz directa, así evitas que se oxiden.

¡Humedad fuera! La humedad es el principal enemigo de todos los metales, ya que provoca una reacción que genera “sales”, dañando la pieza, la cual, al tener contacto con tu piel, puede producir alguna reacción alérgica.

Evita bañarte y realizar actividades que pongan en contacto tu joya con algún liquido o ambiente húmedo. Es muy importante guardarlas en un lugar fresco y seco.

Las cremas, perfumes y otros productos cosméticos contienen químicos y alcohol, lo que perjudica seriamente las piezas de bisutería, por lo que te recomendamos no aplicarte ese producto sobre la zona en la que la vayas a usar.

Limpieza: a continuación, te brindamos unos consejos caseros para quitar el óxido de tus joyas de bisutería:

  • Bicarbonato: humedece un paño limpio en una mezcla que tenga un poco de agua y bicarbonato, luego frota la pieza hasta dejarla clara y brillante.
  • Pasta de dientes: utiliza un cepillo de dientes suave con un poco de pasta dental y pule la pieza hasta dejarla clara, luego quita el excedente con un paño limpio hasta que brille.
  • Desmaquillante para ojos: cuando la bisutería no está oxidada, pero ha perdido brillo, puedes frotarla con un algodón que contenga un poco de desmaquillante hasta que recupere su brillo.
  • Esmalte transparente: si deseas alargar la vida de tus joyas y accesorios de bisutería, puedes aplicarle esmalte transparente, creando una capa protectora.
  • Aspirinas: un truco muy eficaz es introducir la pieza en un vaso con dos aspirinas efervescentes. Deja que la mezcla haga su magia por unos diez minutos aproximadamente, luego retira la pieza y sécala muy bien con un paño suave, limpio y seco.